Psicóloga UDP asume como Subdirectora del SERNAM

Al momento de ser nombrada por la Presidenta de la República, en febrero de este año, Bernarda Pérez se desempeñaba como académica e investigadora del Centro de Desarrollo Cognitivo de la Universidad Diego Portales.

A casi un mes de  saber de la decisión de la Bernarda Pérez, psicóloga UDP, es la nueva Subdirectora del SERNAMPresidenta Michelle Bachelet para nombrarla como Subdirectora del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Bernarda Pérez, psicóloga  y Magíster en Psicología mención Educación, cuenta sobre  la responsabilidad con la que toma este nuevo cargo y los desafíos que se aproximan, sobre todo en el marco de una reciente  aprobación de la Ley de Aborto Terapéutico bajo  tres causales en la Cámara de Diputados y a la agenda de género del gobierno.

“Asumo este nombramiento con mucha responsabilidad no solo a mi persona, sino a mi historia militante y trayectoria profesional, para aportar este  grano de arena a este  desafío que significa la Subdirección del Sernam, sobre todo considerando un programa que tiene una agenda de  género…  que tiene que ver con empujar una promesa que hicimos a Chile que tiene que ver con aborto terapéutico bajo tres causales y además entregar una institucionalidad que va a albergar luchas por años de las mujeres que tienen que ver con el Ministerio de la Mujer y de género”, afirma  Pérez.

Su primera presentación ante la ONU en Nueva York, en representación de Chile en la 60° CWS (Comisión de la condición jurídica y social de la mujer)

Al ser consultada por los desafíos en su nuevo cargo, la psicóloga recalca que en temas  de violencia, hay mucho que avanzar, como también en temas pendientes referentes a régimen patrimonial: “La agenda de género apuesta no solo a la autonomía económica de la mujer sino también física, política y social, eso es muy relevante”, enfatiza la actual Subdirectora que recientemente retorna de Nueva York donde tuvo su primera exposición en representación de Chile, en el marco de la 60° Comisión de la condición jurídica y social de la mujer.

En cuanto a su formación académica, primero en el pregrado y luego mayormente como investigadora y académica en su labor por 12 años en el Centro de Desarrollo Cognitivo UDP, dirigido por Cecilia Assael, reconoce el valor que le ha  dado la Universidad Diego Portales y los rasgos que la universidad no puede perder  como es su conexión entre lo teoría y la práctica.

¿Qué de la formación de la UDP ha sido relevante en tu trayectoria profesional?

Yo me siento orgullosa de mi Escuela, de mi formación. Es una formación muy envidiable en comparación a otras casas de estudio. En ese contexto le agradezco a la UDP esta capacidad de trabajar con todos y con todas, el concepto de inclusión, además paralelamente yo me formé en desarrollo cognitivo y ese concepto estaba claramente instalado. Hoy me gustaría que estuviera mucho más instalado, es parte de lo que tenemos  que hacer desde el desarrollo profesional.

Además ser parte de una institución que es laica, y que se instala como una alternativa desde el ámbito privado, siendo  capaz de recoger las distintas miradas que tiene nuestra sociedad…  Empoderar a las mujeres y liderazgos distintos es un desafío permanente y esta universidad en ese contexto, claramente  es una universidad que ha dado espacio también para esos aspectos. Nos gustaría tener más académicas, hemos avanzado en eso,  y más roles de representatividad, el directorio de esta universidad tiene un debe al respecto, pero es parte de la discusión que debemos poner sobre la mesa y construir en conjunto soluciones al respecto.

Junto a mujeres en una actividad en Santiago.

Siguiendo con el rol y aporte a las políticas públicas, ¿Qué desafíos ves para una Escuela de Psicología  UDP?

 Yo creo que un elemento fundamental del desarrollo profesional en psicología tiene que ver con no desdibujar nunca la disciplina, nosotros somos psicólogas/os,  por tanto el ámbito disciplinario el quehacer de la disciplina en diferentes esferas del ámbito social son relevantes. La conexión directa que debe existir entre lo teórico y lo práctico es una condición que la UDP no puede perder.

Bernarda Pérez en este sentido valora las distintas ramas que conoció de la disciplina y su carácter público, por ejemplo, “desde el aspecto clínico, a pesar que no fue mi opción disciplinaria, yo valoro mucho la formación que tuve. De no andar psicopatologizando a las personas, sino entender la disciplina clínica como un ámbito de ayuda permanente en el espacio social y eso es muy relevante”.

Finalmente, ¿Qué recuerdos tienes de la Escuela?, ¿A qué profesores recuerdas?

Un decano que quise mucho como fue Domingo Asún, también a Juan Pablo Toro que fue director de Escuela, a Eduardo Llanos, Eliana Heresi, Cecilia Aretio, Diana Rivera  y compañeras como Elisa Ansoleaga, actual Directora de  Escuela, y que entonces era  Presidenta del Centro de Alumnos, tenemos una vida compartida, y hoy desde nuestros distintos roles de gestión me pasa que no puedo olvidar que nuestras demandas de entonces,  no eran tan distintas a las demandas de hoy.  Y esto es relevante en temas  de  género, cuando las mujeres llegamos al poder no podemos olvidar que antes hubo otras que abrieron el camino. Por lo tanto aquí  hay un desafío para abrir caminos a otras mujeres.