Javier Piñeiro, dedicado a la psicología deportiva

El profesional, egresado en 2012, ha trabajado siempre ligado al deporte y actualmente está en el Instituto Nacional de Deportes (IND), en el cual cumple la labor de coordinar, a nivel nacional, la rama de psicólogos que implementan Escuelas Deportivas Integrales. Además, tiene como fin sacar un Doctorado en Psicología del Deporte.

javier_pineiro_webJavier Piñeiro, quien ingresó a estudiar el  2007 a la Facultad de Psicología, siempre ha estado ligado al deporte, tanto en la parte laboral como en sus estudios universitarios. Actualmente, junto a un socio, creó PSICOSPORT, una consultora en psicología del deporte que tiene como foco promover el desarrollo y rendimiento de la actividad física. Como psicólogo UDP, siente que salió al ámbito profesional bastante preparado, puesto que la universidad le entregó todas las herramientas necesarias para enfrentarse al trabajo.

– ¿En qué te desenvuelves hoy profesionalmente y cuéntanos un poco de tu día a día en ese ámbito?

Actualmente me desenvuelvo como  psicólogo social del deporte en el Instituto Nacional de Deportes de Chile. Mi labor es coordinar a nivel nacional el equipo de psicólogos que implementan las Escuelas Deportivas Integrales, un programa de gobierno de mucha relevancia, ya que es una de las medidas presidenciales vigentes. Mi cargo es de psicólogo coordinador nacional  y estoy en este lugar desde principios del 2015.

La labor consiste principalmente en investigar, diseñar, gestionar  y transmitir al equipo psicológico el modelo de trabajo a implementar a través de los profesores que desarrollan las EDI en todas las regiones del país. Nuestro objetivo es utilizar el deporte como medio de desarrollo de habilidades y valores para la vida en los niños.

Por otro lado, fundé en conjunto con un socio, PSICOSPORT, una consultora en psicología del deporte enfocada en promover el bienestar y desarrollar el rendimiento de deportistas y gente aficionada a la actividad física y el deporte. Ha sido un gran proyecto que ya se está consolidando y un trabajo muy interesante que me ha permitido potenciar otra área de la psicología del deporte distinta a la social.

¿En qué año ingresaste a la UDP y en qué año te titulaste?

Ingresé a estudiar el año 2007 a la universidad, y me titulé en 2012. Luego, del 2013 al 2015, cursé el Postítulo en Psicología Social del Deporte de la UDP.

Javier Piñeiro participó en unas de las mesas del 1er. Seminario Internacional de Desarrollo Juvenil a través del Deporte, organizado por la UDP.

Como psicólogo de la Universidad Diego Portales, ¿qué de lo aprendido te ha servido  para tu desarrollo profesional hoy?

Hay algo que hemos conversado con muchos de mis compañeros, y es que el psicólogo de la UDP tiene la capacidad de adaptarse. Creo que eso ha sido fundamental para mi desarrollo profesional. Esta capacidad permite integrarse a diversos equipos de trabajo, a trabajar en diferentes instituciones, ya sean del mundo público o privado. Eso nos otorga un valor distinto al resto de los colegas que, si sabemos manejarlo, puede abrir muchas puertas en el mundo laboral.

Otra cosa que me entregó la universidad es el interés por la investigación y por generar conocimientos. Esto lo he llevado a mi trabajo, algo que me ha permitido destacar al ir un paso más allá en cualquier propuesta que se hace.

¿Cómo fue tu paso por la UDP y qué recuerdos guardas de tus años de estudio?

Conocí gente de distintos lugares y realidades que son muy buenos amigos. Con ellos, unos de los intereses que compartíamos, era por el deporte. Nos juntábamos a las ocho de la mañana a jugar fútbol en el gimnasio, y luego era ir a compartir a la universidad. Disfrutábamos mucho de los espacios y  del ambiente que había.

En relación a los profesores, me llevo muy buenos recuerdos de Claudia Lucero que me guió en la práctica. Fuimos aprendiendo en conjunto lo que significaba trabajar en deporte. También de Alicia Romero, profesora guía en mi tesis de pregrado y de postgrado, la cual admiro mucho por su capacidad de entregar y difundir conocimientos relacionados a la psicología del deporte.

¿En qué medida vislumbras que en estas últimas dos décadas ha cambiado el perfil del psicólogo y lo que se le debe enseñar a nivel de pregrado?

Me parece que la psicología ha ido ampliando su campo de acción. Han aparecido diferentes posibilidades de aplicación. Creo que ahora el psicólogo es más valorado por su capacidad de adaptación y no tanto por su conocimiento teórico y específico como era hace un tiempo.

Desde mi punto de vista hay un cambio en la valoración de nuestra profesión, ahora es más cercana, muchas más personas saben lo que hacemos y ya no creen que solo nos enfocamos en lo clínico. Nos estamos validando en otros ámbitos también.

En este sentido, a nivel de pregrado, las universidades deben ser capaces de dar a conocer y enseñar cuáles son los distintos ámbitos de aplicación en nuestra disciplina. Me hubiese gustado haber tenido algún electivo o ramo de psicología del deporte, por ejemplo.  Además, me parece importante que los profesionales que egresan salgan con una mirada innovadora, crítica, propositiva y creativa, ya que es muy necesario para el mundo laboral. Debemos ser capaces de dar un poco más, encontrar nuestro valor agregado y a nivel de pregrado también se deben otorgar espacios para que los estudiantes descubran que los motiva a ser lo que quieren ser.

Finalmente, ¿cuáles son tus proyecciones de aquí a cinco años más?

Espero seguir desarrollándome como profesional en el sector público y trabajar en la formulación de políticas públicas vinculadas al deporte. Además espero seguir creciendo con Psicosport, logrando posicionarnos como referentes de la psicología del deporte en el país.

En términos académicos, mi intención es seguir especializándome. En cinco años me proyecto, idealmente, con un Doctorado en Psicología del deporte y la actividad física para seguir aportando, en otra etapa, desde la investigación y la docencia.