Egresada de Arquitectura: “En Chile aún faltan espacios para que los nuevos arquitectos puedan exponer su trabajo”

Egresada en 2015 de Arquitectura, Rafaela Olivares nos contó sobre sus actuales proyectos, los concursos en los que ha participado y su visión  sobre el panorama arquitectónico chileno.

Esta joven arquitecto, nos contó que trabaja en una  oficina pequeña,r “son dos socios y yo, y de repente contamos con algunos practicantes, entonces hay harto trabajo siempre. He hecho proyectos de interiores, también hartas cosas académicas, es un espacio que tratamos de cubrir harto”.

Rafaela dice que en esta oficina en la que trabaja desde que egresó de la carrera, desarrollan tanto proyectos de arquitectura propiamente tal, como ideas académicas. “Me ha tocado hacer varias remodelaciones de locales comerciales y particulares, aún no me toca hacer cosas como un edificio, pero es algo que tampoco me interesa, también hemos organizado workshops para universidades, estuvimos como dos meses haciendo la investigación previa, nos interesa harto la docencia, siempre tratamos de documentar las ideas que tenemos”.

Arquitectura Caliente

b“Me gané el premio de Arquitectura Caliente, en la categoría “Mejor proyecto urbano”, era un proyecto sobre una quebrada de Valparaíso.  En la escuela, cuando te toca hacer el proyecto de título, puedes elegir entre distintas categorías en las que basarte para ejecutar tu proyecto, puede ser paisaje, tecnología, patrimonio o urbanismo, yo elegí paisaje, y ese año, la temática para esa categoría, eran las quebradas de Valparaíso”, explica Rafaela.

En el seminario, previo al proyecto de título, comenzó haciendo una investigación de la zona, para luego entregar una solución arquitectónica a la quebrada. “Me gusta harto el paisaje, pero no quería hacer lo típico como un parque, así que hice unos dispositivos que tenían como objetivo, generar actividades entre la comunidad, apunté al paisaje macro con ferias de barrio, sedes sociales, y la quebrada unía un cerro con otro, entonces le di un valor, ya que generalmente están llenas de basura y descuidadas, y mi propuesta fue ingresar a ellas, y darles una utilidad, en vez de dejarlas como algo que no se puede tocar”.

Rafaela cree que Arquitectura Caliente se inclinó por su proyecto de título, debido a que le dio un uso real al espacio de Valparaíso que le asignaron, potenciándolo, y haciendo que éste participe de manera activa de la vida comunitaria de la zona.

Producto de haber sido cfavorecida con el premio a mejor proyecto urbano por parte del colectivo, posteriormente la Escuela de Arquitectura UDP la postuló al concurso internacional “Arqui Prix” certamen en el que participan todos los proyectos de título arquitectónicos del mundo.

“Me invitaron a participar de un workshop en la India, no pude ir, pero en noviembre se realizará la premiación a los mejores. Quedé nominada dentro de los mejores proyectos, sin obtener uno de los primeros lugares, no obstante, mis proyectos de Chile que participaron en Arqui Prix, esto se será en la bienal de Arquitectura que se hará en Valparaíso, en el Centro Cultural ex Cárcel”, explica la arquitecto UDP.

Después de haber ganado el premio de Arquitectura Caliente, el colectivo invitó a Rafaela a ser parte de la agrupación, en donde aparte de organizar el concurso, generan discusiones, y distintas iniciativas vinculadas a su profesión, en las que participan tanto arquitectos como aún alumnos de la carrera.

Desde su visión de profesional joven, al consultarle sobre cómo ve el escenario de la Arquitectura en Chile, Rafaela manifestó: “Se está haciendo muy buena arquitectura en Chile, pero faltan espacios en donde profesionales con menos posibilidades de mostrarse puedan exponer sus trabajos, generalmente los arquitectos hacen arquitectura para arquitectos, es un círculo muy cerrado, falta hacer trabajos más abiertos, en donde personas no entendidas en el tema puedan también entenderlo, dejar de ser un ambiente tan técnico”.

“Me encanta hacer clases”

En relación a la experiencia académica, Rafaela comentó; “Me encanta hacer clases, hace que de verdad me den ganas de levantarme en la mañana,  a pesar de que me veo súper chica y tengo alumnos de mi edad, o mayores inclusive, ha sido una súper buena experiencia, me he ido haciendo mi espacio, igual es harto trabajo, cómo es taller, hay que estar encima de los alumnos viendo qué es lo que están haciendo, cómo los puedes ayudar, es muy personalizado, finalmente les estás enseñando a ser Arquitecto”.

Respecto al aporte de la docencia en su carrera como Arquitecto, Rafaela agregó: “Cuando haces clases, finalmente estás aplicando lo que estás haciendo en la oficina, en tus proyectos, y traspasándolo a los alumnos, en ese proceso, a mí me pasa que me empiezo a cuestionar las cosas, les doy una segunda vuelta, es un ejercicio mental que también enriquece mi trabajo, no veo la oficina, y las clases como algo distinto, sino como algo complementario”.

Sobre sus proyectos a futuro, Rafaela nos comentó que la idea de especializarse en el extranjero, es un ítem pendiente, que espera poder concretar en 2019, partiendo a Estados Unidos o Inglaterra a realizar un postgrado. “No tengo muy claro aún en que área me gustaría especializarme, pero creo que sería en algo vinculado con la teoría, siempre me ha gustado mucho la historia y nunca he tenido mucho tiempo para estudiarla”.